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miércoles, 12 de agosto de 2009

Certeza – Ortiz Ochoa

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CERTEZA

Cuento Corto

Ada “Negrita” Ortiz Ochoa

"Grupo de Escritores Independientes Avefénix" de la localidad de

Sierra Grande - Río Negro

Patagonia Argentina.

 

Mariana quedó sola. Su esposo la había humillado una vez más.

Recogió sus ropas. Las guardó en el pequeño bolso.

Se miró las manos. Temblaban.

Recordó las amenazas veladas de Pedro. Parecía odiarla.

Por primera vez la hizo sentir un estorbo. Algo desechable.

   Como en un sueño vio llegar a su vecina, mujer bondadosa aunque poco de mostrativa, que la ayudó a vestirse. Se ocupó también de cerrar las puertas, revisó las llaves de gas, apagó luces. Siempre en silencio.

  -Vamos, Mariana! Ya es la hora en que debe internarse.- le habló suave.

Antes de subir al taxi se detuvo y miró su casa.

   -¡ Otra intervención quirúrgica! ¿Regresaré? - se preguntó a sí misma.

   Algo helado pareció aletear en su pecho. ¡Pedro! ¿Qué‚ pasó con él? Debe haber otra mujer. Si la hay...¿quién es? ¿Cómo es?-

Se entretenía agregando tizones al fuego interior.

Llegaron al sanatorio. La esperaban.

  Ocuparía una habitación compartida. La silueta asaetada apenas era visible entre las ropas de cama. Era una anciana.

    Ella, Mariana, ocuparía el restante lecho.

    Ya acostada comenzó a receptar los apagados ruidos exteriores.

    Recordó que alguien había dicho:

  -¡Es la mujer de Pedro!- fue solo un cuchicheo pero ahora lo recordaba.

    Esta amargura. La soledad. Ahogó un sollozo.

        Una bonita y jovial enfermera entró y comenzó a prepararla. Apenas si reparó en su apatía parecida a un sopor. Sin voluntad la dejó hacer.

    Otras enfermeras se alternaron requiriendo diferentes datos.

  Los ojos negros atrajeron su atención. Ambas quedaron así. Mirándose.

  Pero fue tan fugaz ese instante, que Mariana quedó dudando que fuera real. Todo parecía fantasía, producto de su imaginación.

  Apenas durmió a pesar del calmante.

Su mente barajó imágenes. Las sensaciones al rememorar lo vivido fueron de bueno para abajo.

  Despertó al sentir que quitaban la frazada. La enfermera hacía su trabajo con eficiencia.

   -¡ Bueno, llegó la hora!- se dijo Mariana.

  Su mirada buscó a Pedro con ansiedad. Sintió en el brazo el pinchazo. Sabía que era la pre-anestesia.

  En breves minutos el efecto la dejó indefensa manejada por manos hábiles.

Es rápido el traslado en la camilla. Cerca del quirófano está Pedro. En su mirada no vio afecto.

En la aséptica sala observó minuciosamente. Podía ver a través de una puerta entreabierta, otra puerta y del otro lado de ella..., a Pedro, que cambiaba palabras con una joven del equipo del establecimiento.

Estaban solos.

   Quiso gritar pero su lengua parecía estopa dentro de la boca.

  El grupo fue formándose a su alrededor. Ropa de cirugía. Guantes. Gorras. Voces acalladas y precisas. Sus brazos fueron sujetos. Alguien trabajaba a su lado. Sintió el pinchazo en la vena como una presión. Automáticamente miró los ojos de esa mujer que adivinaba joven. Las negras pupilas que asomaban sobre el barbijo le mostraron la burla sonriente de un destino prefabricado.

    -¿ Ella y Pedro?...

Mariana supo que no regresaría.

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Ada Ortiz Ochoa (Negrita)

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Poesías – Ortiz Ochoa

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Poesías

Ada “Negrita” Ortiz Ochoa

"Grupo de Escritores Independientes Avefénix" de la localidad de

Sierra Grande

Río Negro

Patagonia Argentina.

 

CASAS Y COSAS

Sos tantas cosas, mi pueblo,

que me envuelves de ternura,

con tus casas de bloques grises

reflejo de sus dueños provisorios.

Sos estas piedras desparramadas

que dificultan mi paso pueblerino.

Sos la plaza y sus canteros,

el campanario que corona el templo,

los sufridos árboles resecos

que el viento inclinó a su antojo.

Sos la topografía de sus barrios,

que caprichosa baja y sube.

Pero también sos sudor y sangre,

esperanza, arrorró y canto,

donde se mezcla la lucha

con el sabor de la renuncia.

Por momentos te siento indefenso,

en otros te yergues desafiante y fiero.

Sos obrero, intelectual y jeans,

también sos paternal cobijo,

por eso quiero pertenecerte toda,

dormir para siempre bajo tu suelo

y ser mañana, jarilla o piedra

¡y…tal vez una estrella

que te mire, pueblo!

……………….

ADA ORTIZ OCHOA (NEGRITA)

 

IDENTIDAD

A quien quiera saberlo, se lo cuento,

soy la tierra, el silencio, la impotencia,

el suelo agreste habitado por valientes,

por el viento, la escarcha y las nevadas.

¡Soy la vida!

Latiendo la negra hondura de mis noches,

las perlas gélidas de mis mañanas,

gritando las palabras silenciosa,

vagando la mirada en las mesadas.

Soy la tierra horadada por mineros,

brindando mis entrañas generosa,

también soy parte de mi patria,

tan rica, tan grande y soberana.

Soy las costas de playas solitarias,

soy mallines, salitrales y pinares,

el ñandú, los guanacos y pilquines.

Soy la “gente”

estirpe arisca que mantiene,

tenaz lucha a la par del inmigrante.

Soy leyenda, soy misterio y lejanía,

hembra esquiva, latente y codiciada,

especulación comercial de algunos necios,

tema infaltable y necesario

en mentirosas campañas partidarias.

Soy tierra tan lejana y de trasmano,

que no llegan beneficios, privilegios, ni justicia.

Soy la herencia y la memoria,

de hombres, mujeres y sus hijos,

que en el fuego de la lucha se han templado

y hoy se abrazan en arraigo patagónico.

Ya lo sabes,

soy la tierra de mapuche y tehuelches,

soy la mapu del sur del continente.,

más al sur del olvido de los torpes,

más al sur del lugar de decisiones…

Hoy mis hijos me dicen Patagonia

y me nace…

un nudo de emoción en la garganta

……………….

..a quien quiera saberlo, se lo cuento…..

………………

ADA ORTIZ OCHOA (NEGRITA)

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